EL MAESTRAT

"Manos labradas por el trabajo durante milenios" "valle de los olivos milenarios" "fenicios, romanos, tierra de Papas "Paisaje de suaves colinas, punteados olivos milenarios. Majestuosos olivos que vigilan estas tierras desde hace más de 3000 años. Primero los fenicios, después las legiones romanas atravesando el territorio por la Vía Augusta.

La tierra que vió el final del Cisma de Occidente en el siglo XV. Bosques de pinos y encinas. Laderas púrpura de romero salvaje. Manos labradas por el cultivo de los olivos desde hace siglos. Piel trabajada de una gente que es  una con la tierra desde hace tres mil años. El valle de los olivos milenarios.

Evitar la despoblación


Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta El Maestrazgo, como de otras zonas de la Península Ibérica, es el despoblamiento.
Sin un futuro claro y sin una perspectiva de mejora la gente joven abandona el campo. 

Las olivos milenarios corren el peligro de desaparecer si no son trabajados todas los temporadas. Los pueblos y sus tradiciones pueden desaparecer para siempre. Por eso es tan importante poner en marcha iniciativas que pongan en valor los productos de esta tierra, que garanticen un futuro para sus habitantes y que hagan sentir orgullo de tener y mantener nuestros pueblos y nuestro paisaje.

Ponemos en valor un paisaje y un territorio

El valle de los olivos milenarios en el Maestrat está en el mismo lugar desde hace milenios. Somos nosotros los que  transformamos el territorio cultivando especies ajenas, ocupando el espacio físico con otras actividades, abandonando los campos y construyendo infraestructuras. 

Solo si nos damos cuenta de que este paisaje tiene un valor no sólo sentimental, que su fruto es provechoso y de una enorme calidad, que las generaciones que nos preceden han humanizado esta tierra con respeto como por ejemplo edificando bancales y construcciones de piedra seca, patrimonio de la humanidad.  Solo si somos sensibles a la maravilla del paisaje del valle de los olivos milenarios podremos salvarlo de la indiferencia y la destrucción.