¿Qué buscas cuando pruebas un aceite? Quizá te atrae el aroma de la hierba recién cortada, prefieres una entrada suave en boca o disfrutas de un carácter vegetal que se hace presente en cada bocado. Ahí empieza la elección.
Los tres aceites de EL POAIG tienen una personalidad propia. Para encontrar el tuyo, te proponemos acercarte a sus aromas, a su paso por la boca y a la sensación que dejan después de probarlos.
EL MIL DEL POAIG: equilibrio y un final largo
En EL MIL DEL POAIG, el frutado verde convive con recuerdos de hierba recién cortada, almendra y notas florales. La entrada en boca es suave; el amargor y el picante aparecen de forma equilibrada, con un final verde, fresco y largo.
Es una elección para quien disfruta deteniéndose en los matices: descubrir primero los aromas y seguir después cómo evoluciona el aceite en boca. Su personalidad combina intensidad aromática y armonía.
EL VERD DEL POAIG: potencia y carácter vegetal
EL VERD DEL POAIG es una propuesta para quien busca un aceite expresivo, con una presencia vegetal marcada. Sus notas de cata recogen hierba, hoja de tomate, higuera y hierbas aromáticas, con recuerdos de almendra tierna.
Esa potencia tiene mucho que ver con su riqueza aromática. La descripción en boca recoge un amargor ligero y un picante final que deja una sensación limpia y fresca. Es un aceite para disfrutar de lo verde y reconocer su presencia en el plato.
Puedes empezar probándolo sobre pan y explorar después otras combinaciones. Las propuestas de maridaje de nuestro archivo incluyen queso fresco, pescado e incluso postres con chocolate: distintos caminos para descubrir qué sucede cuando ese carácter vegetal encuentra otros sabores.
CARMEN DEL POAIG: suavidad con matices verdes
CARMEN DEL POAIG es el más suave de la colección según su perfil de cata. Tiene recuerdos de almendra, manzana verde, hoja de olivo y hierba recién cortada, con un amargor ligero y un picante final.
Si prefieres una sensación más suave en boca y disfrutas de los aromas frescos, este es un buen punto de partida. Su carácter invita a incorporarlo a la mesa cotidiana y a descubrir sus matices con calma.
Empieza por tu gusto
Para orientarte, piensa en lo que más te apetece encontrar: equilibrio y un final largo en EL MIL DEL POAIG; potencia vegetal en EL VERD DEL POAIG; suavidad y frescura en CARMEN DEL POAIG.
Te proponemos un gesto sencillo: prueba primero una pequeña cantidad y añade después unas gotas al plato. Observa qué aromas reconoces y cómo cambia cada bocado. Al regalar, piensa también en los gustos de quien lo recibirá.
Estos perfiles sirven de orientación: los matices pueden variar de una cosecha a otra. Consulta la descripción de la temporada disponible antes de elegir.
