ELPOAIG
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CARRITO
Olivar milenario y muros de piedra seca en el Maestrat

EL MAESTRAT · MEDITERRÁNEO

El territorio que hace posible EL POAIG.

La variedad Farga, la piedra seca, el viento y el trabajo de generaciones determinan el aceite que llega a tu mesa.

Olivo Farga en el Maestrat

01 · LA VARIEDAD

La Farga pertenece a este lugar.

EL MIL DEL POAIG procede únicamente de olivos milenarios Farga certificados del Maestrat. Son árboles aislados, de gran tamaño y producción muy baja. Crecen en suelos calizos, desde el nivel del mar hasta los 600 metros de altitud, en un territorio de veranos secos y vientos fríos y constantes en invierno.

Gracias a la labor constante de las gentes del Maestrat a través de los siglos, las Fargas milenarias han llegado hasta nuestros días y nos ofrecen su fruto.

1.000–3.000años de antigüedad
0–600 mdesde el nivel del mar
9 %rendimiento de extracción; la industria busca alrededor del 20 %

El rendimiento de extracción de EL MIL DEL POAIG es de aproximadamente un 9 % porque solo se embotella aceite de calidad máxima, incluso de árboles que producen una cantidad ínfima de olivas. No se fuerza al árbol ni se le somete a estrés: se ofrece únicamente aquello que da la naturaleza.

Terrazas y bancales de piedra seca en el Maestrat

02 · EL PAISAJE CULTIVADO

La piedra seca sostiene el paisaje.

Los bancales de piedra seca ordenan las parcelas, sujetan la tierra y permiten cultivar en desnivel. Son una infraestructura levantada piedra a piedra, sin mortero, que explica cómo generaciones de agricultores han trabajado un territorio exigente sin borrarlo.

Las construcciones en piedra seca están declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Árbol, suelo y bancal forman una misma unidad de cultivo.

03 · EL ORIGEN DE EL POAIG

EL POAIG nació como lucha por los olivos milenarios

Manuel Arnau y Joaquim Solano vieron cómo olivos milenarios eran arrancados y sustraídos del paisaje que les daba sentido. En 2007 decidieron poner en valor el aceite de las Fargas milenarias, el territorio y el trabajo de quienes las habían cuidado durante siglos para defender la tradición, el paisaje y la manera de ser propia del Maestrat.

La idea sigue siendo la misma a día de hoy: proteger el árbol en el lugar donde ha crecido y poner en valor el fruto de sus olivas.

CONOCER A MANUEL ARNAU Y JOAQUIM SOLANO
Olivo milenario conservado en su paisaje
Una mesa preparada para una experiencia EL POAIG

04 · DEL PAISAJE A LA MESA

El territorio se conoce viviéndolo.

El Maestrat no termina en el olivar. Está en sus pueblos, en la conversación alrededor de una mesa y en la manera mediterránea de acoger, en su hospitalidad. Las experiencias EL POAIG te permiten entrar en ese mundo tan particular acompañado por quienes lo conocen de verdad.

ENTRAR EN LAS EXPERIENCIAS EL POAIG